A poco sí? Veneno … ¿En el agua? (2)

Parte 2 de 3

Intercambio disparejo

Los pueblos de La Cañada, son generosos y desprendidos: su música, sus sabores, agua y tierra se ofrecen a propios y extraños, (casi) sin límites. De las entrañas del suelo la masa de arcilla  se transforma en ladrillo para construir las casas de quien sí puede pagar por los preciados tabiques en La Sultana del Duero o en La Villa de Las Flores. No se amasa y quema el barro para formar  muros que protejan los lechos de las familias de Huáncito o Tacuro. También con el barro negro y café, las manos de artesanos dan forma a cazuelas y ollas, comales y alcancías que llenan de alegría con pesos y tostones guardados con celo para <<un imprevisto>> o para el cierre de una melancolía, pero son enseres domésticos y artesanías que se venden en lugares más allá de los límites de Michoacán.

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Los 11 Pueblos

La Cañada,  ofrece sus aguas cristalinas a la agroexportación de berries plantadas en las tierras feraces de Tangancícuaro y Zamora; también aporta la energía de las y los jornaleros para el corte de fresa y zarzamora y para echar tortillas en los restaurantes <<típicos>> de las urbes, aguas abajo.

Sin duda, lo más valioso que posee esta micro región y que es el insumo principal para la agropexportación de berries, es el agua. Para las empresas y agricultores que ahora invierten aquí y mañana en tierras menos explotadas es una fortuna contar con una buena parte de los 8,526 litros por segundo que aportan los 52 manantiales de la cuenca media alta. De esos veneros, localizados en Chichota, Tangancícuaro, Tlazazalca, Santiago Tangamandapio y Jacona, 28 se ubican en Chilchota y ocho de ellos aportan más de cien litros cada segundo: Chilchota (897), Tanaquillo rio dentro (766), Tanaquillo (354), Echonaricho-Queréndaro (273), Molino de Alcántar (158), El Chirimoyo ((126), Ixta I (117) y Los Fresnos (109) (Silva García, et al. 2016). Otro, con un aforo menor y una gran riqueza simbólica, porque ahí se origina el Duero,  es Ostákuaro con 70 litros.

Otra ventaja que ofrece Chilchota es su diferencial de altura: no puede evitar que el agua fluya hacia los valles de Tangancícuaro, Zamora y Jacona…

 

*J.Luis Seefoó Luján, es colaborador de Zamora Despierta. Doctor en Desarrollo Regional por la UdeG y profesor investigador del Centro de Estudios Rurales de El Colegio de Michoacán. seefoo@colmich. edu.mx

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