CALENTAMIENTO GLOBAL Y ECOCIDIO FLAGRANTES

J. Luis Seefoó/Zamora Despierta.

Empresas privadas con entusiasmo,  gobiernos locales en complicidad o simple omisión y una población preocupada por la final del futbol mexicano, colaboramos sin freno para acelerar el desequilibrio ambiental. Cada quién a su manera, cada uno a diferente ritmo y magnitud empujamos la deforestación de montañas y ciudades, aumentamos la plancha de concreto y asfalto, contaminamos y agotamos los acuíferos, colocamos tubos a los cuerpos de agua, asperjamos toda clase de agroquímicos y consumimos energía fósil en todas sus presentaciones.

¿Consumimos? ¿Asperjamos? ¡Es mucha gente! Cierto, mi vecina Mago el día 23 de mayo, taló el árbol que daba sombra a su casa pero ¡echaba mucha basura! Otro, residente de Camelinas, el mes pasado corto la corteza alrededor del tronco de un enorme y simétrico mango, untó aceite para secarlo y justificar la tala. En ningún caso, vecinos ni autoridades de parques y jardines, menos del Consejo Municipal de Ecología, “moverán un dedo”.

Ahora se escucha una queja generalizada por las altas temperaturas <> que los termómetros caseros han registrado hasta en 39 y 40 grados centígrados, propias de Tierra Caliente. Las altas marcas no iniciaron esta semana, ahora el umbral mayor a 30° C se prolonga por más tiempo, pero desde el día 2 de mayo entre las 10:59 y las 12:04 horas los termómetros caseros oscilaron entre 39.1° C y 40° C.

Esta colaboración resalta exitosas formas zamoranas de ayudar al calentamiento de esta parte del planeta y hacer nuestro mejor aporte para alterar más las relaciones medio ambientales.

incendio-forestal.jpg
Michoacán ya puede castigar por delitos ambientales…pero

Ampliar la plancha de concreto

Esta medida es excelente porque logra destruir el suelo agrícola –que tardó miles de años en formarse-, obstruye la filtración de la precipitación pluvial y genera más calor. Si no lo cree, colóquese unos minutos a eso de las 16:00 horas en los comales construidos en el santuario Guadalupano, Plaza Ana, Soriana, Sams, Liverpool, etc. y compare con la frescura que aún se percibe en algunas franjas de la calzada Zamora-Jacona.

El verdor y sombra que con esfuerzo conservan los departamentos de parques y jardines de Jacona y Zamora (a pesar del deterioro humano) tienen relación con el sueño de un loquito conocido como Vico Ortiz que encabezó a otros dementes de Medio Ambiente Zamora (MAZ) y evitó que la calzada se convirtiera en una supercarretera de muchos carriles … del Fénix a la entrada de  la Villa de las Flores.

En las últimas cuatro décadas, la población crece a menor ritmo que la mancha urbana. De 1980 a 2010, la población de la cabecera se comportó de este modo: 86,998; 109,751; 122,881 y 141,627 mientras que las hectáreas <>, en los mismos años, cambiaban así: 725.91; 1227.61; 1774.83 y 2366.32.

Sobresale el pasó de 2000 a 2010 con un incremento absoluto de 18,746 habitantes (un 15.25%) y un desmedido aumento en la superficie de 591.49 hectáreas (33.32%).

El cambio en 30 años se aprecia mejor: la población que sumaba 86,998 almas se incrementó en un 62.8% (54,629 personas) en tanto que las 725.91 hectáreas de suelo destruido (urbanizado) aumentaron 325.97%  (1640.41 ha).

Una medida excelente que propicia la “siembra de cemento” es autorizar los cambios de uso del suelo sin restricciones de ningún tipo.

2.jpg
Nuevo centro comercial Zamora Michoacán

Extender la cobertura de plásticos agrícolas

Acolchado y macro túnel tienen sus bondades. La sábana de polivinilo sobre surcos y melgas (acolchado) inhibe el desarrollo de maleza, protege el fruto evitando contacto directo con la tierra. También la elevación de la temperatura contribuye al metabolismo de las plantas. El macro túnel protege de heladas, polvos y aves y aumenta la temperatura a tal grado que una las labores ordinarias en estos cultivos es <> el túnel (enrrollar el plástico) para ventilar el micro ambiente fresero.

Los plásticos en las berries y la quema de esquilmos –de trigo y avena- le aumentan unas rayitas a los termómetros.

¿Qué tanto la plasticultura contribuye al incremento del calor? ¿Con cuántos grados <> las tres mil o tres mil quinientas hectáreas cubiertas de plástico? En 2014, los sistemas de información gubernamental registraban 3,514 ha. Los directivos gubernamentales de la agricultura y de organizaciones de productores suelen informar a la prensa que la cifra oscila entre las cuatro mil y cuatro mil quinientas hectáreas de las cuales tres mil quinientas están establecidas con acolchado y/o macro túnel.

 La cifra varía: si se trata de ennoblecer la generación de empleo es posible hablar de 1250 jornales por hectárea, pero si las cuentas son para asegurar peones en el Instituto Mexicano del Seguro Social, la fresa apenas  ocupa algunos peones.

Entubar cuerpos de agua

Tampoco sabemos, bien a bien, ¿Qué tanto funcionan los cuerpos de agua como termo reguladores? Sospechamos que el agua refresca. No en balde los humanos como las aves pasan un buen rato en la fuente ubicada frente al mercado de los dulces. Esa fuente es un oasis en medio de la plancha de cemento. Habrá que agradecer al loquito ingeniero, arquitecto o albañil y al gobierno municipal que se le ocurrió colocarla.

No hace muchos años la ciudad estaba cruzada por canales de riego y vados; El Calvario serpenteaba de sureste a noroeste pero la ausencia de autoridad (¿ausencia o complicidad?) y la necesidad de “ganar tierras para la urbanización” saturaron de basura, escombro y otras excrecencias humanas. ¿Qué procedía? ¿Limpiar El Calvario? No, taparlo, terminar de destruirlo.

Ahora, en 2017,  el frágil equilibrio de la naturaleza se juega con proyectos discutibles como el entubamiento de una parte importante de los manantiales conocidos como Presa “La Luz” o Verduzco. La  comunión de intereses de Marco Cortés –diputado del PAN en campaña para la gubernatura michoacana-, la necesidad de agua limpia para los agricultores del módulo 1 y de un gobierno municipal urgido de recursos para <> (de lo que sea), generó la propuesta de Rehabilitación y modernización del manantial Verduzco, localizado en el municipio de Jacona, Mich., para beneficio de la Asociación de Usuarios de las presas Urepetiro y Verduzco A.C., del Distrito de Riego 061.

Dicho proyecto consiste en colocar un tubo de un metro para chupar agua directa de La Luz y conducirla unos 5.415 kilómetros a la presa “La Esperanza” para irrigar 944 hectáreas. La idea central es evitar la contaminación del líquido en su trayecto por la urbe De Las Flores. Tal propuesta es conocida por la autoridad municipal como Construcción de red de agua potable de 1.290 km del río Celio a su paso por el municipio de Jacona con aportación de 20 millones de pesos para beneficio de 48, 000 habitantes de Jacona.

Se trate de quitar la sed a la gente o a las fresas, el proyecto debe anticipar los escenarios posibles resultantes de colocar el tubo a diferente profundidad del vaso hídrico: ¿cómo se comportará la evaporación si baja considerablemente de nivel? ¿qué ocurrirá en sus 5.4 has de superficie si los 1.34 metros por segundo de sus manantiales no son suficientes para abastecer al tubo de un metro? Aun cuando el riego no se realice las 24 horas del día, la mayor demanda hídrica de fresas y hortalizas en el estiaje.

De la agricultura árabe la madre patria heredó huertos, canales y aljibes. De la cultura hídrica mesoamericana, chinampas, terrazas y un aprovechamiento multivariado de los lagos. Mas nuestra civilización hidrofóbica necesita destruir lagos, ríos y ojos de agua.

Los manantiales, fuente de vida

Ciudadanos y grupos ambientalistas –de temporal-, el 5 de junio convocamos a un  Foro para conocer y difundir las bondades y defectos del entubamiento del río Celio. A las 9:30 horas del lunes 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, en la Escuela Secundaria Federal “Francisco J. Múgica”, de Jacona estamos convocados a platicar. La Comisión Nacional del Agua, la dirección del módulo 1 y la autoridad municipal de Jacona son invitados de primer orden.

Apostamos al valor de la comunicación humana y las posibilidades de impulsar acuerdos de interés general para esta y las futuras generaciones.

 

Enlaces de interés: http://etzakutarakua.colmich.edu.mx/proyectos/curutaran/valor.htm

Anuncios

ENTUBA…¡MIENTO!

Por: J. Luis Seefoó Luján

Tal vez lo que mejor caracteriza al proyecto del “tubo” es la manera en que se han gestionado los recursos y el cómo se informado a la sociedad. Ese modo de administración pública se identifica por el segundo componente de la palabra “entubamiento”, que es “miento”. No ha sido un asunto transparente. Por fortuna el alcalde, Rubén Cabrera Ramírez, convocará a una amplia reunión para informar si restricciones sobre este asunto. Si el proyecto, afecta al manantial “no se hace” porque “no vamos a dañar al medio ambiente”, dijo en una entrevista con la representación de algunos grupos ambientalistas el 8 de mayo en la sala de cabildo.

Un tubo poco transparente

Ante la ausencia de información de las autoridades (gobierno de Jacona y de la Comisión Nacional del Agua), los <> hemos dado <> y cuestionado la obra  que llamamos “entubamiento del Celio”.

A pesar de la charla con el alcalde, Rubén Cabrera Ramírez, el lunes 8 de los corrientes, las dudas se acrecientan. A pregunta expresa, la autoridad municipal responde que: a) ya se entregó una cantidad de dinero para el proyecto pero no precisa si ese recurso se destinó al estudio o es para la obra (la colocación del tubo); b) se licitó la obra; y, c). abastecerá a agua a algunas colonias populares de Jacona sumando 48 mil beneficiarios.

90aniver_df_rios05.jpg
Entubamiento de Los Remedios, CDMX

¿Qué se licitó y qué se está  pagando si no se  conoce el proyecto?

La cuestión no es menor pues, de viva voz, los mismos funcionarios no tienen certeza de ¿A qué altura –nivel- se ubica la toma de agua? ¿Qué tanto se afectaría al caudal y la flora-fauna, si se coloca a uno, dos metros o, de plano, en el fondo del cuerpo de agua? ¿Cuánta agua y en qué momentos la requieren las 944 hectáreas irrigables?

De igual modo, el aplicar dos nombres distintos para describir la obra, genera confusiones. Una aparece  orientada a la red de agua potable (1,290 metros del rio Celio “a su paso por la ciudad”) y otra a beneficio privado del módulo 1.

¿Los 20 millones signados en convenio por Rubén Cabrera Ramírez, alcalde, Carlos Maldonado Mendoza, secretaría de finanzas, y Victor Lichtinger Waisman, coordinación general de gabinete de Silvano,  el 27 de octubre de 2016, son para instalar una red de agua potable abastecida desde el Celio o son para uso particular tal como lo nombra el título del proyecto: “para beneficio de la Asociación de Usuarios de las presas Urepetiro y Verduzco, Asociación Civil”.

La carencia de información, la tardanza en proporcionar copia completa de dicho proyecto, genera más incertidumbre. Si es dinero social (nuestros impuestos) usable en un proyecto público, no debería ser un obstáculo insalvable hacer llegar los documentos a las personas y/o ONG,s interesadas.

Uno de los títulos oficiales de la obra es: “Elaboración de proyecto ejecutivo para la rehabilitación y modernización del manantial Verduzco, localizado en el municipio de Jacona, Mich. para beneficio de la Asociación de Usuarios de las presas Urepetiro y Verduzco, A.C. del Distrito de Riego 061” (Conagua, convenio RM-E-Mich.-061(MOD1)-CON-001-14, Informe final) fechado en mayo de 2015.

La gente “mal pensada” pregunta: ¿por qué si es factible dedicar algunos millones del erario público a estas obras privadas y no es tan sencillo –más bien, es imposible- que agua y drenaje de las colonias sean gratuitos?

¿Modernización o apropiación?

Textualmente, dice: “El dimensionamiento de la línea principal, a través de la cual se favorecerá a LA ASOCIACIÓN DE USUARIOS DE LAS PRESAS UREPETIRO Y VERDUZCO, A.C  del Módulo de Riego 061 tiene una longitud aproximada de 4 km, inicia en la obra de toma de la laguna Verduzco terminando en la presa La Esperanza con la cual se propone conducir el agua por medio de tubería para beneficiar una superficie de 944 ha para uso agrícola, motivo por el cual se desarrolla esta memoria de cálculo haciendo una descripción de los cálculos realizados” (Conagua, Informe Final, mayo 2015, p. 5).

Este proyecto se orienta por criterios económicos (menor longitud por hectárea), de eficiencia hidráulica (menor pérdida de energía y mayor uniformidad de presión) y topográficos (no cruzar calles pavimentadas, drenes y canales o estructura hidráulica que interfiera) (ibid, p. 5). Lo ambiental, el caudal ecológico y el suministro de agua a las colonias de Jacona no son de su interés. No, al menos en estos documentos.

Ninguna duda acerca de la intención de entubar: “… Dado que el proyecto contempla el entubamiento del caudal proveniente del manantial Verduzco hasta la zona de riego en la localidad de Jacona…” (Conagua, Informe Final, mayo 2015, p. 14).

“Rehabilitación y modernización” son palabras bonitas para nombrar una apropiación más segura del agua. Agua entubada, esencialmente, es control, poder sobre ese recurso estratégico. Entubar, cercar, es una de las caras de apropiar.

Colocar un tubo de a metro, ¿no afecta al manantial?

¡No se proyecta entubar el río Celio!, replican los impulsores del progreso. No, nomás colocar un tubo de PVC doble pared de 1050 milímetros (Conagua, informe final, mayo de 2015, p. 21) que se colocaría a 2 metros abajo del nivel del espejo de agua de la presa Verduzco para abastecer agua de riego a 944 hectáreas de cultivos.

Un ducto de 1.05 metros de diámetro tiene una superficie circular de 0.866 metros cuadrados (0.8659035 m2). Si, como describe la propuesta, se trata de una línea de 4,000 metros de longitud, nada más para llenarlo se necesitarán 3,463.614 metros cúbicos de agua tomados directamente del manantial.

Si la presa la Luz (Verduzco) aporta 1.340 m3/ s (1,340 litros por segundo), entonces en 2,584.78 segundos (unos 43 minutos) ese magnífico cuerpo de agua es capaz de llenar un tubo de esas dimensiones. Estas cuentas de aficionado a la plomería no toman en cuenta la velocidad del flujo ni la rugosidad del flujo.

Observaciones mejor meditadas invitan a considerar que un flujo de agua en un ducto de un metro de diámetro por 4 kilómetros de longitud y un desnivel de 45 metros causa una velocidad de 39.83 metros por segundo y demandaría un gasto de 35.81 m3/s de agua y, de ser así, es un riesgo vaciar la presa a niveles irreversibles. Desde luego que existen accesorios hidrológicos para controlar esa fuerza. Los planos muestran diferentes diámetros y pendientes, a partir de los cuales se estiman variadas velocidades y gastos: tramo 1, cota de salida a 1,609.88 metros sobre el nivel del mar, diámetro 1.06, velocidad 3.35 m/seg, un gasto de 2.99 m3/seg; tramo 2, cota de salida a 1,592.66 msnm, diámetro 0.91, velocidad 14.08 m/seg, un gasto de 9.25 m3/seg; tramo 3, 1,586.30 msnm, D 0.72 m,  velocidad 7.44 m/seg y  un gasto de 4.88 m3/seg.

En los tres escenarios, la extracción es mayor que la producción de agua de los manantiales.

Algo curioso de la propuesta es que detalla el funcionamiento hidráulico del Celio en 115 cuartillas y ¡ni una palabra! acerca  del manantial que da origen al río! Como comentaremos en otra entrega, los estudios que nos han facilitado ignoran la batimetría de “La Luz”; la ubicación de los manantiales próximos y/o de alturas significativas, la posibles repercusiones al ecosistema. (Artículo publicado en el diario Zeta de Zamora, Año XXVII, Número 7,399, 12 de mayo de 2017)

IGNORA PLAN DE ENTUBAMIENTO DEL RÍO CELIO DE JACONA CRITERIO DE AMBIENTALISTAS Y ESPECIALISTAS

aguajacpresa.jpg

En mayo de 2015 , la CONAGUA, bajo la dirección del Administrador de Empresas, Roberto Ramírez de la Parra, pactó la aprobación del denominado “Proyecto ejecutivo para la rehabilitación y modernización del Manantial Verduzco localizado en municipio de Jacona, Michoacán”. El proyecto implica el entubamiento del Río Celio que emana de este manantial, uno de los tres más importantes de esta reconocida región agrícola.

El 12 de mayo de 2017 el Coordinador Estatal de la Comisión de Aguas y Gestión de Cuencas del Estado, Germán Tena Fernández, declaró que el entubamiento del Río Celio no es un proyecto viable, pues aunado al malestar que este proyecto ha provocado entre ejidatarios y ambientalistas de la zona, y al tremendo impacto medioambiental, la medida no solucionaría el grave problema de contaminación del río.

IMG_20160628_093254.jpg

Sin embargo, cinco días después, el 17 de mayo, trascendió que el edil de Jacona, Rubén Cabrera Ramírez, acompañado del diputado federal Marco Cortés, y otros funcionarios, se reunieron para dar el “banderazo” de inicio al proyecto hidráulico de la Presa Verduzco, que contempla el entubamiento de unos 4 kilómetros del río que corre por esta presa, y para lo cual se ha destinado un presupuesto de 20 millones de pesos.

Habrá que verificar además, si la ejecución de este proyecto obedece a los intereses de otro proyecto más ambicioso que consiste en la transformación de la Presa Verduzco en un “Corredor Ecoturístico” desde Tamándaro, hasta el Acceso Sur y que contempla un parador gastronómico, un parque lineal, así como la creación de un museo con tres salas en la Reserva del Curutarán, para resguradar el archivo arqueológico.

Dicho proyecto se contempla en el plan 2015-2018 de Jacona. Se trata de una situación más grave de lo que aparenta.

El error de entubar los ríos

Volviendo nuevamente en el tiempo En 2011, el entonces director de CONAGUA, José Luis Luege Tamargo, Ingeniero Metalúrgico por la UNAM, aseveró que enbovedar los ríos es un gran error: “en el Valle de México el crecimiento fue desordenado y sin planeación hidráulica, los sistemas de desagüe están rebasados y la conexión irregular de cárcamos a los sistemas de drenaje ocasiona problemas en diversas zonas urbanas”. De esta manera, han sido destruidos importantes cuerpos de agua como los ríos Magdalena, Los Remedios, Hondo, Tlanepantla y San Javier.

El ambientalista veracruzano Eduardo Arana, quien es miembro de la Iniciativa de Monitoreo Ciudadano de Agua y Saneamiento en aquel estado, también señalaba que el entubamiento de ríos no sólo provoca su clausura, sino que además genera graves daños ambientales.

Nos enfrentamos a una serie políticas sistemáticas que en pocos años han dañado severamente las reservas hídricas de muchos municipios y alterado sus ecosistemas, por falta de criterio y de una correcta planificación ambiental. El argumento que acompaña para proceder a semejante ataque a los cuerpos de agua ha sido que el entubamiento permite evitar el desbordamiento de los ríos en temporada de lluvias, como ocurre con el Río Celio, por fallas de planificación urbanística.

¿Cómo se rescata un río?

Personas especializadas, (es decir, que no son administradoras de empresas, sino que su formación está vinculada con la protección del medio ambiente) de la UNAM sugieren una serie de medidas en las que están focalizadas para rescatar particularmente el Río Magdalena. Estas medidas son adaptables a cualquier cuerpo de agua que haya sido intervenido por la mano humana.

Entre las medidas que el PUEC (Programa Universitario de Estudios de la Ciudad de México) propone para su recuperación, destacan las siguientes:

Manejo forestal de la cuenca alta. Contempla la reforestación con especies nativas, atención fitosanitaria a los árboles plagados y remoción de los que se encuentren en mal estado.

Ordenamiento de las actividades económicas en suelo de conservación. Incluye la regulación de las zonas en donde los comuneros y los ejidatarios practican la agricultura y el pastoreo, así como la de las actividades de ecoturismo para que no dañen el ambiente.

Detener el crecimiento de la mancha urbana. Ésta es una medida fundamental, ya que si los asentamientos irregulares continúan su crecimiento en suelo de conservación, en poco tiempo el río no podría recuperarse.

Saneamiento del cauce principal. Detener las descargas residuales (legales y clandestinas) que se vierten en el río, así como quitar los desechos sólidos de todo tipo que hay en el lecho y en los bordes.

Saneamiento de los afluentes y tributarios. El Río Magdalena recibe agua proveniente de otros ríos menores (básicamente del río Eslava) que en la época de lluvias pueden incrementar considerablemente el caudal. Todos ellos están gravemente contaminados, de manera que para conservar limpio el Río Magdalena también es necesario sanearlos.

Recarga del acuífero. El suelo de la cuenca del Río Magdalena permite la infiltración del agua de lluvia en un nivel muy alto. Protegerlo de la erosión y potenciar esta característica mediante ciertas obras (por ejemplo, trincheras de infiltración) ayudaría a contrarrestar la explotación del acuífero.

Mejoramiento del paisaje urbano. La Ciudad de México ha crecido dándole la espalda al río; el objetivo del proyecto es recuperarlo integrándolo al espacio urbano de manera armónica.

Creación de espacios públicos. Parte importante de la recuperación del río consiste en que la gente regrese a él mediante una convivencia armónica con los espacios naturales. Un hito del proyecto sería la reconversión de la Presa Anzaldo en un espacio público (tal vez un parque hídrico o perímetro de árboles) para lo cual se requiere su dezasolve y otras obras paralelas que le permitan seguir cumpliendo sus funciones de vaso regulador.

Manejo integrado de los recursos hídricos. En varios tramos del río tal vez sea muy complicado impedir la descarga de agua residual, ya que no es fácil cambiar el sistema de drenaje de toda una región urbana. En estos casos se tiene que buscar la manera de tratar esa agua que se descarga en el Magdalena. No se está pensando en una gran planta de tratamiento, porque eso generalmente no funciona, sino en pequeñas plantas ubicadas en puntos estratégicos que permitan el reuso del agua servida sin contaminar el río.

Se contempla también el aprovechamiento del agua de lluvia para regar parques y jardines, evitar las inundaciones por crecidas extraordinarias del río y el desperdicio de una gran cantidad de agua limpia que actualmente se va al drenaje.

Involucrar a la población local. Esto es fundamental. Si el proyecto no encuentra eco y es adoptado por la gente que vive cerca del río es imposible pensar en su recuperación en el largo plazo. Para ello se requiere un cambio de hábitos y percepciones sociales sobre los ríos urbanos. De lo que se trata es de sustituir un drenaje a cielo abierto por un río vivo que es necesario para la sostenibilidad ambiental de la Ciudad de México.

Presa+La+Luz+Jacona+Michoacán+(Erandi+Levi+Espinoza+Martínez)+1.jpg

NO MÁS MINUTOS DE SILENCIO

 

Tenía 18 años cuando inicié mi aventura periodística de manera formal en un diario del vecino estado de Guanajuato. Digo de manera formal, porque como aficionada ya llevaba unos años escribiendo en pasquines y boletines locales. Cuando aquel día me dijeron que casualmente había renunciado la reportera que cubría la fuente policiaca y que esa era mi oportunidad, no lo pensé dos veces y acepté. Yo sabía que muchos periodistas habían hecho sus pininos en esa fuente e incluso algunos de mis compañeros me dijeron “el que cubre la fuente policiaca, puede con todo”. Hasta llegué a escuchar que la fuente policiaca era como el trampolín de los corresponsales de guerra. Acepté cubrir la fuente, consciente de que me internaba en un ámbito hostil, especialmente con las mujeres, pues se trata de una fuente hipermasculinizada.

Recuerdo esos años porque nunca sentí tanta pasión por contar historias como en aquella época, aunque fueran historias de muerte. La muerte en todas sus facetas: baleados, acuchillados, ahorcados, ahogados, accidentados, apaleados. Reflexionaba constantemente sobre esa nece(si)dad aparente que tienen los medios de comunicación en América Latina por contar la muerte, y acerca de la mejor manera -si es que la había- de narrar la violencia cotidiana, sin dañar a nadie, sin dañarme a mi misma. Más allá de todo el aprendizaje que me dejó esa experiencia iniciática, tuve que “congelar” mi sensibilidad para no caer en el intento.

En aquel entonces, la violencia no era el pan nuestro de cada día, como hoy. En aquel entonces era una tremenda contrariedad que se asesinara a las personas que ejercíamos la labor periodística.

En aquel entonces la voz del pueblo amplificada por nosotras, las personas que trabajábamos en los medios de comunicación, era indispensable para trascender el plano anecdótico y sobre todo, para visibilizar cuán vulnerables somos al vivir en este mundo tan inmensamente injusto.

En alusión al asesinato del periodista de la Jornada en Sinaloa, Javier Valdéz, un compañero también periodista comentó en las redes que Valdéz “era un periodista indispensable en el país, abatido además de las balas, por una sociedad apática”.

Pero me resisto, me resisto a convencerme de que el crimen seguirá estando mejor organizado que las personas que vivimos de, desde y para el periodismo y que la sociedad civil en general. No sé cómo, ni con qué pretexto, pero esto tiene que parar. No más minutos de silencio. Necesitamos denunciar, gritar, exigir, por todos los medios posibles un freno a tanta impunidad.